El soneto es una forma poética compuesta por catorce versos de once sílabas.
Los versos se organizan en cuatro estrofas: dos cuartetos y dos tercetos.
Y en el cole, mientras estudiábamos Lengua y Literatura,
había que aprenderse uno.
Este es el que aprendí, de Francisco de Quevedo,
lo he copiado, pues en mi memoria
sólo perduran algunos versos sueltos:
"Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!"