Abro el buzón.
Un sobre, desde Navarra.
¡Qué nervios! ¿qué será?
¡¡¡ Un gominolo de los de
Elena !!!
Oliver me dice que se llama, así que Oliver se llamará.
Es una preciosidad, chiquitín, chiquitín, pero
¡¡¡enorme!!!
Aprovechando que tengo la colección de libros
guardados en una biblioteca de cristal ...
... le he nombrado guardián de esas historias.
Historias que formarán parte de los cuentos
que cuando llegue el momento,
contaré a Jesúsangel.
Y para que no se manche, tapadito está,
junto a los libros y a una flor,
esperando el momento.
¡Gracias, Elena!